Se ha sembrado mucho mal en sus vidas y hay que irlo quitando, poco a poco; y no es fácil…

Recuerdo que el año de mi llegada hubo un joven con el que estuve conversando mucho. Era un buen deportista, un buen futbolista en concreto, pero había perdido el norte… Iba por mal camino… Yo hice todo lo posible por ayudarle, pero no logré rescatarle del mundo en el que se estaba introduciendo…».

Hace una pausa. Un alboroto de risas y voces en el pasillo indica que han terminado las clases.

«…Y me acuerdo de otro muchacho –continúa– que estaba en una de esas maras donde se reúnen para hacer travesuras: asaltan, roban y con frecuencia caen en la droga; y para conseguirla hacen lo que haga falta… Y es que están solos, y ahí, dentro de la mara, buscan el calor humano que no encuentran en su familia, porque en muchos casos no la tienen; buscan alguien que les escuche y que les ayude, aunque sea para delinquir. La Policía no puede hacer nada: son menores de edad: los detienen y al día siguiente salen libres. Sin embargo, a este segundo muchacho logramos rescatarlo de ese mundo, por medio de la amistad, del afecto, de la comprensión, del cariño. No hay otro camino: cuando una persona está sumergida en ese tipo de problemas es porque tiene un gran vacío en su vida, y es ese vacío el que hay que llenar.

Cuando converso con esos muchachos les hablo de mi propia vida, porque yo conozco bien, desgraciadamente, los caminos que ellos están empezando a recorrer… Y les hago ver que no están solos, y les cuento mi experiencia, y me pongo en su lugar: porque sé que la falta de una familia les ha dejado unas heridas profundas; unas heridas que sangran, que se llenan de la pus del resentimiento… Se ha sembrado mucho mal en sus vidas y hay que irlo quitando, poco a poco; y no es fácil…

Del libro “Un mar sin orillas” de Antonio Rodriguez

Una madre atribulada, llena de fe…

Les pido quienes quieran unirse en oración con nosotros por Ricky, su estado actual es muy delicado.
Yo le pido a Dios que si es Su voluntad lo ayude a pasar por este proceso, que en cada fracción de segundo se sienta amado, que la Virgen lo abrace con todo su amor y que él lo pueda sentir.
De chiqueada le pido un milagro!!!!! que me lo preste más tiempo, que me lo deje con salud, feliz y sin sufrimiento. Que hay cosas maravillosas en esta vida por disfrutar y quiero compartirlas con él, me faltan muchos besos, cariñitos y abrazos por darle!!!!
Pero que no se haga mi voluntad sino la Suya, sé que nos escucha, y que todo esto tiene un propósito que no alcanzo a entender, pero que hasta el momento me ha sorprendido con la unión de mucha gente, con el cariño de muchas personas y la reconciliación de muchas partes.
Gracias a todos por estar al pendiente, por acompañarnos y tratar de ayudarnos de tantas maneras.

Unas horas después…

Mi chiqui-Ricky,  mi Ricky ran, mi bebé precioso!!!!
Te busqué muchísimo! Convivimos 9 meses juntos tú y yo solitos y desde siempre te amé.
Y aunque no todos los días pude abrazarte, besarte o ni siquiera hablarte, sí te amé como nunca! Y le pedí tanto a la Virgen que te cuidará mientras yo no estaba contigo en el hospital, que ahora estás en sus brazos.
Me siento orgullosa de ser tu mamá! Gracias por elegirme!!! Me enseñaste lo más importante de la vida, a apreciar cada segundo, a atesorar cada beso, y a amar y disfrutar cada momento juntos.
Gracias por todos los recuerdos que me dejaste, tus pataditas cuando estabas en mi panza, tu sonrisita en silencio, tus ruiditos antes de llorar para decirme que era hora de comer, tu boquita cuando ya era suficiente comida, tu esfuerzo para abrir tus ojos cuando tenías tanto sueño pero querías vernos, tus pucheros hermosos, la manera de sacar tu manita de la cobija, tu cuellito encorvado a la hora de dormir, tu cuerpo de ranita recargado en mi pecho buscando el espacio en mi cuello para acurrucarte, tus caritas a la hora de darte tu medicina, tus ojitos hermosos mirándome con toda la confianza cuando te fuiste a quirófano y el último abrazo que me diste apretando mi dedo cuando te hacía cariñitos en cuidados intensivos.
Ahora enséñame a recordarte con alegría y no con nostalgia, ayúdame a ser mejor persona cada día, a poner todo mi esfuerzo para encontrarnos otra vez y darte todos los besos y abrazos que todavía tengo ganas de darte.
Acompáñame siempre que puedas, te invito a mis sueños para seguir chiqueándote, se me hace larga la espera para volverte a ver, y ahora ya no tengo miedo de morirme, quiero abrazarte otra vez.
No sé cuál era tu misión mi amor, pero sí sé que mucha gente se unió en oración,  se acercaron a Dios y ofrecieron de todas las maneras su ayuda y compañía en todo tu proceso de bienvenida, tratamiento y despedida.
Mi mayor deseo es que esa trascendencia que tuviste en tantos corazones perdure y se contagie. Que una persona tan pequeña y con un corazón tan diferente, transforme más corazones para amar más a los demás.
Le doy gracias a Dios por poner a todos nuestros ángeles en el camino para poder amarte y disfrutarte más!
A mi Pabo hermoso que fue el mejor hermano! Que siempre te dio todo su cariño a su Ricky ran, que se puso su cubrebocas y gel antibacterial sin renegar con tal de cargarte y que siempre llegó antes que nosotros  a su cuna para tranquilizarte. Por regalarnos mañanas y tardes enteras sin él para llevarte con doctores y visitarte en el hospital. Elegiste al mejor hermano!
A tus abuelitos, tíos y primos que estuvieron cada instante a nuestro lado para cuidar a tus papás, para cuidar a tu hermano y poderte visitar, para acompañarte a dormir en el hospital y llevarnos desde un cirio hasta comida, ropa, cobijas.
A quienes tuvieron toda la disposición para donarte sangre regalándote una partecita de ellos para darte una esperanza de vida.
A los doctores que pusieron en práctica su conocimiento para intentar todo lo humanamente posible por mantenerte sano y con ello darnos esa paz.
A todas las enfermeras hermosas que te cuidaron y se entregaron todos los días como mamás postizas chiqueándote de todas las formas que podían y que nos daban ánimo para pensar positivo.
A nuestros familiares y amigos que nunca faltaron los mensajes para apoyarnos, echarnos porras, unirse en oración, ofrecer misas, su comunion, invitarnos a rezar a diferentes advocaciones de la Virgen y de diversos Santos. Que ofrecieron su día, su trabajo, su dolor y hasta apoyarnos económicamente.
A todas las misses de mi Juan Pablo, que lo ayudaron a vivir en este proceso de inestabilidad en la familia, en un ambiente lleno de amor en su kinder y siempre involucradas en todo el tratamiento de Ricardo.
A todas las personas que pidieron tanto por mi Ricky y que sin siquiera conocerlo lo llegaron a querer tanto!

Estamos y estaremos infinitamente agradecidos por tanto amor de su parte! Que Dios los bendiga!! Siempre siempre siempre estarán en nuestras oraciones!!