Templanza-Autocontrol-Autodominio

Del Padre Alejandro Salas

Parte constitutiva de la persona son la sensualidad, la pasión y el apetito, que representan las fuerzas vitales de la naturaleza humana, que le garantizan su conservación, tanto para la persona misma como para la especie humana.

Imaginar que pasaría si el comer fuera un suplicio

Lo mismo pasa con el placer sexual

La tendencia natural hacia el placer sensible que se obtiene en la comida, en la bebida y en el deleite sexual es la forma de manifestarse y el reflejo de las fuerzas naturales más potentes que actúan en la conservación del hombre.

Estas fuerzas son tan poderosas que si no las controlamos nos Autodestruyen

Basta ver cómo ha crecido el índice de morbilidad y mortalidad, hasta un 60%, precisamente por el desorden en el comer, beber y el uso del sexo.

Si a estas fuertes tendencias le sumamos un ambiente y publicidad que los exacerba a través de los medios de comunicación cada día más accesibles, se tiene un panorama que es el que observamos entre nuestros jóvenes y familias. A continuación se hace una descripción:

Por el desorden en la comida y el sueño tenemos: sobrepeso y obesidad; anorexia y bulimia; colesterol alto que hace propenso al infarto; diabetes; desnutrición y anemias; etc. Alteraciones en los estados de ánimo, enfermedades psiquiátricas: depresiones, ansiedad, crisis nerviosas, etc. Ausentismo laboral, bajo rendimiento académico y laboral, etc.

Por el desorden en la bebida, tabaco, drogas: cirrosis; accidentes de tráfico, que llevan a la discapacidad o la muerte; cáncer de pulmón; adicciones a la mariguana, cocaína y drogas sintéticas… Alcoholismo; y un sinnúmero de efectos que vienen por distintas bebidas poco saludables o estimulantes.

Por el desorden en la sexualidad: pandemias de enfermedades de transmisión sexual como: sida, papiloma humano, etc.; adicciones a la pornografía, pedofilia, violencia sexual; embarazos de adolescentes; etc. El quedarse sólo con el placer sexual y quitarle su función principal en la reproducción ha ocasionado trastornos importantes en la población como está pasando en Europa.

Mostramos, a modo de ejemplo, datos de un estudio sobre la población en Europa de diciembre del 2014[1]:

En el 2013 la mitad de los países de la UE28 han tenido más defunciones que nacimientos: están teniendo un crecimiento natural negativo. El 95 % del crecimiento poblacional del 2013 se debió a la inmigración.

Tiene un índice de fecundidad muy bajo: 1.58 hijos/mujer, que lo mantiene alejado del nivel de reemplazo generacional 2.1. Portugal tiene 1.28; Polonia 1.31 y España 1.32: están en situación de natalidad crítica.

Cuatro de cada 10 niños (40%) nacen fuera del matrimonio. 1 de cada 5 embarazos termina en aborto.

Sólo 3 de cada 10 hogares europeos tienen hijos, y la mitad de esos sólo tienen 1 hijo. Ningún país de la UE llega a 3 miembros por hogar. Algunos como Suecia tienen 1.9 y Alemania 2.

La solución viene por lo que se conoce como Templanza-Autocontrol-Autodominio

Nutrición sana (abstinencia): el control del placer que proporciona el alimento.

Evitar adicciones (sobriedad): que regula el placer que proporcionan las bebidas, principalmente las alcohólicas.

Castidad: que regula el placer sexual y lo ordena a su fin.

Cuidado de la Intimidad (pudor): la natural tendencia a reservar la propia intimidad, protegiéndola de las intromisiones ajenas. Lo opuesto es el exhibicionismo.

Elegancia (modestia): es naturalidad, elegancia y discreción. Lo contrario es descontrol en gestos chocantes, carcajadas ruidosas, miradas indiscretas, movimientos corporales, adornos estrambóticos y cosas similares orientados exclusivamente a llamar la atención, a ser el centro de las miradas, a “deslumbrar” a los demás.

Orden: Al hablar de orden se hace referencia, más que al orden material de las cosas, al orden de la persona: su armonía, su equilibrio interior, su moderación, su autodominio.

Compasión (clemencia): Inclina al superior a mitigar, la pena o castigo debido al culpable. Lo contrario es la crueldad, o excesivo rigor o severidad en el castigo.

Amabilidad (mansedumbre): complaciente, afectuoso, agradable, suave. Es lo contrario a la ira o el enojo.

Diversión sana (eutrapelia): pone la justa medida en juegos y diversiones, no de suprimirlas sino de moderarlas y encausarlas. Lo contrario es el que sólo busca la diversión y el entretenimiento. Ludopatía.

Madurez y equilibrio en el uso de las nuevas tecnologías (estudiosidad): modera, el afán descontrolado de conocer, de estar conectado, etc. Es lo contrario a la mala curiosidad.

Desprendimiento (liberalidad): Consiste en el equilibrado uso de los bienes materiales. Es lo contrario al consumismo o despilfarro; a la codicia y la avaricia.

Ahorro: guardar dinero como previsión para necesidades futuras. Evitar gasto o consumo mayor.

Humildad: Modera el desordenado apetito de la propia excelencia y por la que se reconocen las diversas limitaciones personales. Es lo contrario al complejo de inferioridad, o bajeza y a  la soberbia. Competitividad.

Sencillez: Es lo que lleva a una vida natural, espontanea, que lleva a obrar con llaneza, sin dobles y engaño, y carecer de ostentación. Es lo contrario al ser complicado o artificial.

Serenidad: Se dice del apacible, sosegado, sin turbación física o moral. Hay que saber distinguir entre la vida intensa y una vida rápida, ya que la serenidad no está peleada con llevar una vida intensa, eficaz, diligente. Es lo contrario al activismo. Es lo contrario al estrés.

Ecología: Es la apreciación y conservación de los ecosistemas particulares y el ecosistema global. Lo contrario es el depredador de la naturaleza.

Higiene: aseo y pulcritud de las viviendas y lugares públicos, que llevan a la conservación de la salud.

Limpieza: que no tiene mancha o suciedad.

[1] Cfr. Informe Evolución de la familia en Europa 2014, del Instituto de Política Familiar