La película de anoche

Le empezamos a ver cuándo ya tenía algunos minutos de iniciada. A Alan le detectan un cáncer en la espalda que le da un 50% de posibilidades de sobrevivir. La trama se desarrolla entre la gran amistad que le une con su “amigo de toda la vida”, entre la novia con la que vive, sus padres y por último con su novel terapista y digo novel porque Alan será apenas su tercer paciente.
Es interesante ver cómo la gente afronta la realidad ante la muerte. No cabe la menor duda que es un tema que de vez en cuando debemos de meditar sin “escabullir el bulto”. No digo que sea fácil; es un tema de por si lleno de misterio, pero no por eso de lo más real. Si de algo estamos seguros es que nos vamos a morir, tarde que temprano nos habremos de enfrentar a este “muy singular momento”. Para muchos, especialmente para los cristianos, es un tema que no deja de tener un profundo misterio pero que nos plantea que ese “paso” es para una vida mejor; a eso aspiramos y a eso debemos, por nuestra naturaleza, aspirar con toda serenidad. Fuimos creados para la eternidad y en ella, si Dios quiere y nosotros ponemos “todos los medios” habremos de colmar las ansias de felicidad que exige nuestro corazón.
LFGN