Juan Pablo II, Homilía en la Misa para las familias

…«El marido no busque únicamente sus intereses, sino también los de su mujer, y esta los de su marido; los padres busquen los intereses de sus hijos y estos a su vez busquen los intereses de sus padres. La familia es la única comunidad en la que todo hombre “es amado por sí mismo”, por lo que es y no por lo que tiene….donde todos desean el bien y la felicidad a cada uno; donde todos y cada uno dan vida a ese amor con la premurosa (primordial) búsqueda de tal bien y tal felicidad»…

Adiós y bienvenido

En unos días más habremos de despedir a Benedicto XVI, a Joseph Ratzinger y dar la bienvenida al nuevo pontífice. Un hecho, aunque no inédito; si sorprendente. Un Papa que renuncia por motivos de salud; por los años que “se le vinieron encima” a un puesto, que requería el pleno uso de sus facultades. Se va; pero se queda. Se lleva el agradecimiento de su pueblo, se lleva la admiración por su valor demostrado desde siempre y más aún en sus años de pastor de la Iglesia. Un hombre con las ideas claras, con una gran entrega. Se le veía a lejos la santidad. Un hombre, sin duda, con una estrecha relación con Dios. Un hambre que supo lo que hacía y consciente de las consecuencias de sus actos. Confiando plenamente en Dios.

Ahora, muy pronto, habrá de realizarse el Cónclave donde se elegirá al sucesor de Pedro en momentos difíciles, más no extraños, para la Iglesia que siempre ha sufrido y seguirá padeciendo; más nunca estará sola pues contará siempre con el auxilio del Espíritu Santo. Al nuevo Santo Padre habremos de dar la bienvenida, pidiendo a Dios lo ilumine para conducir a su grey.
LFGN

Boleta de califiaciones

Era miércoles, 8:00 a.m., llegué puntual a la escuela de mi hijo -“No olviden venir a la reunión de mañana, es obligatoria – fue lo que la maestra me había dicho un día antes.

-“¡Pues qué piensa esta maestra! ¿Cree que podemos disponer fácilmente del tiempo a la hora que ella diga? Si supiera lo importante que era la reunión que tenía a las 8:30.

De ella dependía un buen negocio y… ¡tuve que cancelarla!

Ahí estábamos todos, papás y mamás, la maestra empezó puntual, agradeció nuestra presencia y empezó a hablar. No recuerdo qué dijo, mi mente divagaba pensando cómo resolver ese negocio tan importante, ya me imaginaba comprando esa nueva televisión con el dinero que recibiría.

Juan Rodríguez!” -escuché a lo lejos -“¿No está el papá de Juan Rodríguez?”-Dijo la maestra.
“Sí aquí estoy”- contesté pasando al frente a recibir la boleta de mi hijo.

Regresé a mi lugar y me dispuse a verla. -“¿Para esto vine? ¿Qué es esto?” La boleta estaba llena de seises y sietes. Guardé las calificaciones inmediatamente, escondiéndola para que ninguna persona viera las porquerías de calificaciones que había obtenido mi hijo.

De regreso a casa aumentó más mi coraje a la vez que pensaba:

“Pero ¡si le doy todo! ¡Nada le falta! ¡Ahora sí le va a ir muy mal!” Llegue, entré a la casa, azoté la puerta y grité: -“¡Ven acá Juan!” Juan estaba en el patio y corrió a abrazarme. -“¡Papá!” -“¡Qué papá ni que nada!” Lo retiré de mí, me quité el cinturón y no sé cuantos azotes le di al mismo tiempo que decía lo que pensaba de él. “¡¡¡¡ Y te me vas a tu cuarto!!!”-Terminé.

Juan se fue llorando, su cara estaba roja y su boca temblaba.

Mi esposa no dijo nada, sólo movió la cabeza negativamente y se metió a la cocina.

Cuando me fui a acostar, ya más tranquilo, mi esposa se acercó y entregándome la boleta de calificaciones de Juan, que estaba dentro de mi saco, me dijo:

-“Léele despacio y después toma una decisión…”. Al leerla, vi que decía: BOLETA DE CALIFICACIONES Calificando a papá:

Por el tiempo que tu papá te dedica a conversar contigo antes de dormir: 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para jugar contigo: 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para ayudarte en tus tareas: 6
Por el tiempo que tu papá te dedica saliendo de paseo con la familia 7
Por el tiempo que tu papá te dedica en contarte un cuento antes de dormir 6
Por el tiempo que tu papá te dedica en abrazarte y besarte 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para ver la televisión contigo: 7
Por el tiempo que tu papá te dedica para escuchar tus dudas o problemas 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para enseñarte cosas 7

Calificación promedio: 6.22

Los hijos habían calificado a sus papás. El mío me había puesto seis y sietes (sinceramente creo que me merecía cincos o menos) Me levanté y corrí a la recamará de mi hijo, lo abracé y lloré. Me hubiera gustado poder regresar el tiempo… pero eso era imposible. Juanito abrió sus ojos, aún estaban hinchados por las lágrimas, me sonrió, me abrazó y me dijo: -“¡Te quiero papito” Cerró sus ojos y se durmió.

¡Despertemos papas! Aprendamos a darle el valor adecuado aquello que es importante en la relación con nuestros hijos, ya que en gran parte, de ella depende el triunfo o fracaso en sus vidas.

¿Te has puesto a pensar que calificaciones te darían hoy tus hijos? Esmérate por sacar buenas calificaciones…
Bajado de Facebook

Benedicto XVI

La Iglesia siente hoy una especial necesidad de agradecer a Benedicto XVI su rico y fecundo Magisterio, y también su ejemplo humilde y generoso de servicio a la Iglesia y al mundo.

En este momento singular de la historia de la Iglesia, los fieles de la Prelatura –sacerdotes y laicos- rezamos por la Persona y por las intenciones de Benedicto XVI; y, unidos al Papa y a toda la Iglesia, pedimos al Espíritu Santo que derrame su gracia en abundancia sobre el pueblo de Dios y sus Pastores.

Junto a Benedicto XVI invocamos especialmente la ayuda del Paráclito para el futuro Romano Pontífice.

+ Mons. Javier Echevarría