Pasado el entusiamo por la visita del Papa a México, conviene recordar los grandes temas de su mensaje.

Lo primero: anunciar a Dios. Dejar que esté presente en la vida humana y social “Debemos ver que el hombre necesita el infinito. Si Dios no está, el infinito se crea sus propios paraísos [alusión a la idolatría de la droga y del dinero], una apariencia de infinitudes que puede ser solo una mentira. Es el gran deber de la Iglesia. Hagamos todos juntos lo posible, cada vez más”
El segundo gran tema es la libertad de religión y de educación. Si la Iglesia cuenta con la libertad que le corresponde, a través de la educación de las conciencias contribuirá a disminuir los contrastes sociales. El Papa ve, en América Latina pero también en otras partes, un problema: “En no pocos católicos, una cierta esquizofrenia entre moral individual y pública: personalmente en la esfera individual, son católicos, creyentes, pero en la vida pública siguen otros caminos que no corresponden a los grandes valores del Evangelio. Libertad de religión, libertad de educación y libertad de conciencia van de la mano
Un tercer tema es la nueva evangelización, que debe unir el corazón y la razón. Mostrar a la vez al Dios grande, creador del universo regido por un orden racional, que nuestra razón reconoce y admira, y al Dios cercano a mí, interesado y pendiente de mi situación concreta. “Pero esta intuición del corazón debe conectarse con la racionalidad de la fe y con la profundidad de la fe que va más allá de la razón.
Coherencia cristiana: fe, esperanza, caridad. La fe se revitaliza “con la escucha de la Palabra de Dios, los sacramentos y la coherencia de vida”. Así podrán “compartirla con los demás, como misioneros entre sus hermanos, y ser fermento en la sociedad, contribuyendo a una convivencia respetuosa y pacífica, basada en la inigualable dignidad de toda persona humana, creada por Dios. Y recuperarán la alegría de servir a los demás sin centrarse en su propio bienestar. La esperanza se traduce en confianza de encontrar a Dios y recibir su gracia., y se manifiesta, por tanto, en no desfallecer “en la construcción de una sociedad cimentada en el desarrollo del bien, el triunfo del amor y la difusión de la justicia. La caridad, elemento esencial de la misión de la Iglesia, se traduce ante todo en la atención a los más necesitados. Pero también en la oposición al utilitarismo y en la solidaridad para contribuir al bien común.
En la tierra de los cristeros que dieron su vida por Cristo, el Papa predicó la vida plena que Cristo, que levantado sobre la cruz, trae a cada persona y al mundo. Junto a Cristo Rey, situado en lo alto del cerro del Cubilete y flanqueado por una corona de soberano y otra de espinas, el Papa destacó que la realeza de Cristo es la del amor y el sacrificio. Ese es “el poder más grande que gana los corazones”

Un mensaje, en definitiva, con doble vertiente: que la sociedad se abra a Dios y que reconozca la libertad de religión y de educación; y que los cristianos, evangelizados de acuerdo con su cultura y sensibilidad, vivan coherentemente su fe en todas sus dimensiones: con claridad y valentía, con la esperanza de que el sacrificio por amor siempre da fruto.
Ramiro Pellitero Pamplona, Spain
De la pagina de Paco Colin

Familia y ciberespacio

Cada día, más y más familias descubren cuán útil puede ser la Internet. Con una cuota económica o incluso de manera gratuita, los usuarios pueden conocer e n tiempo real los resultados deportivos, las últimas noticias, información sobre viajes, las ofertas del día, los museos del mundo y un sinnúmero de juegos y trivias de entretenimiento. Para casi cualquier tópico es muy probable que toda la información que uno necesita está en algún lugar de la Internet. Y puesto que, gracias a la ayuda del gobierno, cada vez más escuelas tienen acceso, la Internet se está convirtiendo en una herramienta educativa valiosa. Escuelas, librerías, grupos comunitarios, así como los negocios y las industrias están haciendo un amplio uso de ella.

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